Lladó, sant Felip i sant Jaume, Mare de Déu de Vida, Cistella

Eduard

Recorrido que hemos empezado y terminado en Lladó, que se puede hacer tanto andando como en bicicleta. Sin grandes desniveles ni ningún otro tipo de dificultad. Sólo hay un tramo, pasado el santuario de Santa Maria de Vida, que siguiendo el GR penetra en el bosque por una senda estrecha. Si vamos en bicicleta, en ese punto y en algún momento, tendremos que desmontar, y esa puede ser la única cosa que se puede destacar del recorrido. Todo lo demás es un paseo, y hemos aprovechado a tomar el sol de la mañana en alguno de los rincones que más nos han gustado. Aunque 20 kilómetros no son despreciables, pues hay que hacerlos, la excursión es bien sencilla, de entrenamiento y para disfrutar de la charla y del intenso verde primaveral de los campos.

Recorrido que hemos empezado y terminado en Lladó, que se puede hacer tanto andando como en bicicleta. Sin grandes desniveles ni ningún otro tipo de dificultad. Sólo hay un tramo, pasado el santuario de Santa Maria de Vida, que siguiendo el GR penetra en el bosque por una senda estrecha. Si vamos en bicicleta, en ese punto y en algún momento, tendremos que desmontar, y esa puede ser la única cosa que se puede destacar del recorrido. Todo lo demás es un paseo, y hemos aprovechado a tomar el sol de la mañana en alguno de los rincones que más nos han gustado. Aunque 20 kilómetros no son despreciables, pues hay que hacerlos, la excursión es bien sencilla, de entrenamiento y para disfrutar de la charla y del intenso verde primaveral de los campos.

LLadó, Cistella, Navata, Fiqueres, Maré de Déu de Vida, Sant Felip i Sant Jaume

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Enter Captcha Here : *

Reload Image

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Eduard Serra Giménez .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Su consentimiento.
  • Destinatarios http://www.masbaratoimposible.com/.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Next Post

Muerte del último glaciar de España

Cerca de la cumbre del Vignemale, una de las más altas de los Pirineos, hay unos enigmáticos boquetes en la roca abiertos con dinamita. Son la puerta a una época tan distinta de la actual que su historia parece mentira. En 1882 el conde Henry Russell tenía alquilada toda la montaña por el precio simbólico de un franco al año. Mandó que le construyeran siete cuevas desde las que contemplaba el atardecer en el glaciar de Ossoue y daba fiestas para sus amigos a más de 3.000 metros de altura. Los refugios se abrieron más o menos a ras de hielo para entrar caminando sin dificultades, pero cualquiera que lo intente hoy en día tendrá que trepar una pared de roca de varios metros. Es una de las pruebas más pintorescas de un fenómeno global: el retroceso de los glaciares de alta montaña.

Quizá te interese