Archivo mensual: agosto 2016

Coll d’Ares, Falgars (1609), coll de Malrem

En algunos tramos se hace difícil seguir la pista a los senderos. Hay que cruzar algunas vallas de contención de ganado. Pequeños tramos de travesía por bosque y fuera de sendero. Pequeño tramo de carretera para alcanzar el camino de la Retirada (restos de un antiguo camino de huida de la Guerra Civil del 36-39). Sin dificultades destacables.

Toès, Carançà, Ulldeter

Se trata de salir de Toès a primera hora de la mañana (antes de las 8:30) para subir siguiendo el Carança disfrutando de este extraordinario paisaje de gorgues (pozas, hoces). Se recomienda llegar al refugio de Carança antes del mediodía. Después de comer se toma el GR10, que, al poco tiempo, hemos de abandonar para subir hasta la coma (valle glaciar) de Bacivers hacia Morens y el coll (collado) de la Geganta (el riachuelo es una referencia). Cuando bajamos del coll de la Geganta hacia el refugio Ulldeter hemos de estar alerta para no dejar el desvío que, a nuestra derecha, nos lleva directamente hasta la cabecera del río Ter (si no lo hacemos así es fácil acabar en la parte baja de Vallter, cosa que luego nos obligaría a remontar). Al día siguiente, desde el coll de la Geganta, se da una vuelta por la cresta de la sierra de la Gallinera, lugar desde el cual se puede disfrutar, a lado y lado, de magníficas vistas y llegar al coll de Pal, donde se enlaza con el GR que nos conduce de nuevo hasta el refugio de Carança. El regreso se hace por el camino del refugio Dona-Pa, que pasa colgando sobre las gorgues: se ha de ascender unos 100 metros de desnivel, aunque después el camino se apacigua presentando muy pocos sifones hasta llegar al refugio. Desde allí se inicia un camino con un fuerte descenso, con abundantes zigzags, hasta que llega de nuevo hasta las gorgues de Carança y Toès. La dificultad no se haya en el camino (las habituales para senderos de montaña, sin escaladas ni trepadas) sino en la resistencia: en dos días se hacen más de 40 km y más de 2500 metros de desnivel.

Vallter, pic de la Dona (2702 m.), pic de Bastiments (2881 m.)

La zona de Vallter nunca ha sido mi favorita, aunque la tenga muy cerca. La razón es que considero que las pistas de esquí son devastadoras para el paisaje, no sólo en esta zona, si no en cualquier otra zona donde se haya comercializado el digno deporte del esquí y se hayan instalado remontes, hoteles y muchas otras clases de equipamientos. Sin embargo, entiendo perfectamente que sin todo esto muchas poblaciones de entornos alpinos retrocederían décadas en su progreso y bienestar, y sé que no hay otro remedio que aceptar el daño provocado si no queremos perjudicar la economía de estas bellísimas zona.

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