Hostalets de’n Bas, sant Miquel Falgars, Falgars, Marrades

Eduard

La Cabrera es un entorno que nunca nos puede decepcionar porque en sí misma y en todos sus rincones siempre es espectacular, como también lo es la vall d’en Bas. Les Marrades es una parte abrupta de un camino antiguo y empedrado que utilizaban los ejércitos españoles para enfrentarse a los franceses durante los siglos XVII y XVIII. También era una importante vía de comunicación entre Olot y Vic, aunque la naturaleza ya se ha comido sus días de gloria. Eso no es ningún problema porque la combinación entre lo natural y lo artificial en decadencia puede generar estampas de inesperada belleza. El resto de la excursión discurre por la zona de Falgars, donde nos podemos acercar a ver el altísimo salto de agua de la Coromina, que supera en altura y belleza al famoso Sallent de Sant Privat, aunque hemos de tener cuidado porque para verlo es necesario acercarse a un acantilado de más cien metros de caída. La zona de Pujol Riu no es menos encantadora. Allí, en algunos puntos, el camino, aunque está marcado, es difícil de rastrear, por lo que deberemos confiar en el GPS estar muy atentos a las señales amarillas. No nos podemos olvidar de Sant Miquel de Falgars ni del camino que sube hasta él, que nos haran disfrutar a pesar de las fuertes pendientes que tenemos que superar.

Tres pics del Montseny. Agudes (1705 m), Turò de l’Home (1708 m), Matagalls (1689 m)

Eduard

Se trata de una excursión de cierta dureza. Principalmente cabe destacar la ascensión por la cresta de los Castellets, que, aunque no es difícil técnicamente, ya que no va más allá del segundo grado, es larga, requiere concentración y es peligrosa por el índice de exposición aérea que hay en alguno de sus pasos. De hecho, este es un lugar en el cual los accidentes mortales no son extraños (ABC, 14/05/2006). Más allá de ello, después de subir los Castellets, superados los peligrosos abismos y alcanzada la cumbre Agudes, a más de 1700 metros, aún nos quedaba la mayor parte de la excursión. Después nos dirigimos hasta el Turó de l’Home. Desde allí tuvimos que descender más de 900 metros, hasta los 800 metros de altitud, atravesando un tramo de bosque fuera de sendero, para después, una vez alcanzado el camping del Montseny, volver a subir hasta los 1700 metros. En el fondo, es como hacer dos excursiones el mismo día. Una vez alcanzamos la cumbre Matagalls, descendimos ya de noche hasta un aparcamiento situado en la Creu del Matagalls, cerca de sant Marçal, que fue también nuestro punto de partida.