La caza del dolmen

Eduard

Recompensar económicamente a aquellas personas que encuentren un dolmen o un menhir hasta ahora desconocido no es el mejor método para promocionar un territorio e, incluso, puede llegar a ser contraproducente. Ésta es la opinión del Departament de Cultura de la Generalitat ante l ainiciativa que puso en marcha a principios de año la asociación Albera Viva, que ofrece un premio de 100 euros –unas 16.000 pesetas– a quien descubra un monumento megalítico en el paraje natural de la Albera. Lo que en principio se presentó como una idea simbólica y curiosa ha despertado fuertes recelos en el servicio de arqueología de la Generalitat, que teme que aficionados y excursionistas se echen al monte confinalidade slucrativas a la búsqueda indiscriminada de dólmenes. En las últimas semanas, Cultura ha enviado dos cartas a la asociación Albera Viva en las que informa de que éste no es el mejor método para proteger los monumentos y desaprueba con toda claridad esta recompensa.

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